Por Enrique Goldbard
Aunque existe alguna tenue evidencia de que en esta época hay más entusiastas temporales del “deporte de las patadas” (mote cada vez más cierto) que se lanzan a las canchas improvisadas y formales a probar que todavía son capaces de correr tras el balón –con el riesgo consiguiente de traumatismos e infartos-, la enorme mayoría de aficionados ejercita únicamente los músculos oculares porque resulta evidente que el Mundial no ocurre en Alemania o Sudáfrica sino en la televisión.
Los beneficios para la salud física y mental que implica practicar soccer, calcio o fussball, no se enfatizan con especial intensidad durante la temporada de las justas futboleras como la Copa del Mundo. Lo que se promueve, en todo caso, es lo contrario, cerveza, papitas, sándwiches, sedentarismo y demás agentes de la obesidad.
No obstante y si de ventajas para la salud se trata, hay pocos deportes que aporten tantas como el futbol amateur, de manera notoria además, a las mujeres, créanlo o no.
Durante un período de 2 años (2008-2009), 30 investigadores de la Universidad de Copenhagen, Dinamarca, estudiaron los efectos fisiológicos, sociológicos y psicológicos del fútbol femenino, comparado con otra popular actividad atlética como la carrera. Participaron 100 mujeres adultas premenopáusicas y sin entrenamiento previo. Se dividieron aleatoriamente en tres grupos: uno de jugadoras de futbol, otro de corredoras y un tercero de control.
Los siguientes son algunos comentarios de los investigadores:
“Las jugadoras de soccer difieren en su motivación de las corredoras, mientras las últimas buscaron ponerse en forma, las primeras se enfocaban en el juego y en divertirse. Al final fueron las futbolistas quienes alcanzaron una mejor condición física”.
“Las futbolistas continuaron con su actividad deportiva aún después del estudio, muy pocas corredoras lo hicieron”.
“El fútbol recreativo significó para sus participantes una notoria mejoría en su capacidad respiratoria, masa muscular y desempeño físico en general”.
Así es que mientras los hombres echan barriga frente a la tele, las viudas del fútbol bien podrían dedicarse a jugarlo, no parece ser mala idea.
Fuente: Vida Sana